miércoles 18 de noviembre de 2009

Días de palabras

Recogí todos los fragmentos como bien había dicho mi tío. Cada uno lo levante, tome la cinta adhesiva y comencé a pegar la carta. La tía Amelia no creía que pudiera volver a pegarla, pero no me importo. Pedazo a pedazo lo puse sobre la mesa y trate de armar de nueva cuenta la página. La carta no puede leerse en realidad, pero me aferro.
Mamá tienes días lejos, días en los que no hay forma de contactarla, en la que tan sólo sus palabras escritas son la única certeza de que esta bien y piensa en mi o eso quiero creer.

El día que mis padres me dejaron con tía Amelia y su marido ya es lejano. Dijeron que sería cuestión de días. Mi tía Amelia desde ese día metió mi ropa en el clóset, me explico cómo funcionaba la casa, me dio las llaves y recalco en un tono relajado que siempre podría preguntarle a ella o al tío lo que deseara saber y no encontrará respuesta en su biblioteca. Desde entonces las preguntas me aquejan, sin mamá, sin papá, sin el mundo que conocí hace unos meses apenas se ha fugado.

La carta la he pegado, le faltan pedazos, parece que las palabras claves se murieron en esas que se han quedado perdidas.
Estoy harto de no saber lo que debería saber. Ahora dejaré la carta, pediré a mi tía lo que mi madre debe responder. Si acaso comprendo las respuestas, podré seguir en paz.

domingo 8 de noviembre de 2009

De ideas


Me quede tendida en la cama toda la mañana, sonó el celular, contesté el mensaje de texto y volví ha acostarme.
Me levante cerca de las dos de la tarde, me bañe, comí algo y volví a la cama. Todo el día bailaron palabras e imágenes en mi cabeza. Si, hubo sueños donde vi todos los rostros que aún no conozco. También pensé en aquellos que se han ido y los que debo desterrar o dejar en paz.
Son días extraños, los que me soy sin rostro y máscara en construcción. Son días rebeldes los que se desdoblan en decires sin palabras y textos pequeños por el pasado que los cubre. Son momentos en los que la cama me da a pensar lo que el próximo año se debe planear, la ruta crítica.
Entonces a las ocho de la noche, la luna dice la dirección, locura para los próximos dos meses, el resto escalada.
Así se abren ventanas y puertas, se cierran cajas de madera y el mundo sigue girando.
Y es todo lo que regresa una buena gripa.

lunes 2 de noviembre de 2009

Entre vida



Son extraños los días en que la mañana anuncia vida.

La aurora parece un canto trágico cuando amenece rojiza.


lunes 26 de octubre de 2009

Nada de ti



Mientras tu silencio me dice que agote la esperanza,
los vientos ya me anuncian nuevas voces.


domingo 18 de octubre de 2009

Deseo



Deseo respuestas y caminos
que me hagan encontrar la que dirige mi vida.



jueves 15 de octubre de 2009

Daniel dice

Daniel no quiere comer, me dice que el atún no le gusta... que él está platicando con el señor, que no hace nada malo. Tiene razón, pero debe regresar con sus compañeros a la terraza del desayuno porque su Miss lo buscará y generará un gran lío.
Lo llevo con el resto, le pregunto que si hoy si quiere ir a mi salón y dice que si, que hoy si va a ir; no se queda con el grupo hasta que otro profesor lo lleva con el resto y comienzan a correr del baño al salón.
Le doy la clase a su grupo, no ponen atención, es el primer grupo que no logro que me ponga atención, jugamos, se relajan y medio cuento un cuento.
Se van de uno a uno a su salón, pasan cuando su Miss ya tiene lista su mochila, Daniel es de los últimos, tiene una cara que me llama la atención, no sonríe, es medio serio, es buen niño, a pesar de llamarse Daniel no juega bromas y hace muy pocas travesuras.
Daniel es de los últimos, me gusta tenerlo cerca y sin pedirlo me dice: "Miss te quiero mucho", lo abrazo, le digo que "yo también lo quiero mucho". Me abraza y me quedó con él un rato, algo tiene que me relaja el corazón, quiero creer que yo también le doy algo para que él relaje su corazón.
Al final se va a su salón. Daniel tiene algo que me hace feliz estar a su lado, abrazarlo, quererlo cerca. No sé que piense de mi, pero mientras quiera ser abrazado lo haré.

jueves 8 de octubre de 2009

Locos de octubre



Son días que llaman a otros.

A esos otros que no han podido irse,
a pesar de caminar lejos de este centro sin rumbo.